En los últimos años, se han multiplicado los delitos cometidos en el marco del sector bancario, consistentes en la apropiación de contraseñas de acceso a la banca online,  suscripción de productos bancarios no autorizados, clonación de tarjetas de crédito, o incluso las transferencias no autorizadas. La causa fundamental, se traduce en  la conversión de una banca tradicional a una banca online, donde la mayoría de las operaciones se llevan a cabo  de forma telemática, con  controles de seguridad basados en contraseñas de acceso y datos que no garantizan la verificación de la identidad real del ordenante.

 

Dicho esto, debemos definir el phishing, como una estafa informática, consistente en obtener información personal y bancaria, llevada a cabo a través de internet, para usos fraudulentos. También existe una nueva modalidad denominada smishing, derivada del phishing, que se traduce  en un tipo de ataque de ingeniería social realizado a través de la mensajería del teléfono móvil o SMS, la finalidad es obtener cualquier tipo de información confidencial que permita a los ciber delincuentes cometer estafas o fraudes electrónicos.

 

Lo más recomendable es adoptar unas medidas básicas de seguridad a fin de evitar ser víctimas de este tipo de fraude, pero  ¿es posible reclamar a la entidad bancaria?

 

La respuesta es , los consumidores deben conocer que la legislación vigente les permite reclamar a su entidad bancaria los fondos sustraídos. En el ámbito normativo, los riesgos operativos y de seguridad que derivan de los instrumentos de pago, se trasladan a los proveedores de esta clase servicios de una forma casi objetiva por mandato del Real Decreto Ley 19/2018, de 23 de noviembre, de servicios de pago y otras medidas urgentes. Las entidades bancarias son responsables de las pérdidas sufridas a causa de un phishing bancario salvo que el cliente haya actuado con culpa grave o de manera fraudulenta.

 

Ahora bien, una vez que hemos respondido en sentido afirmativo, ¿cómo debemos proceder si somos víctima de phishing? En primer lugar, debemos informar al banco tan pronto como seamos conocedores de la estafa, para que bloquee el medio de pago y emita unas nuevas claves de seguridad.

 

 

A continuación, debe acudir a una comisaría para interponer una denuncia ante la Policía Nacional, detallando lo ocurrido, aportando los mensajes y demás pruebas donde se suplanta la identidad de la entidad, para así acreditar el fraude y la falta de consentimiento por  su parte. Como último paso, debe  presentar una reclamación ante el Servicio de Atención al Cliente de su entidad, explicando los hechos, solicitando que reintegren su cuenta al estado que tenía con anterioridad a las operaciones, devolviendo el importe de las operaciones no autorizadas.

 

Si la entidad no contesta en un plazo de 15 días o desestima su pretensión, tendría que presentar demanda en el Juzgado, a través de un despacho de abogados especializado, para conseguir mediante sentencia que el banco reintegre el importe total estafado.

 

Recordadles que desde el despacho de abogados Doble A Consulting estamos a su disposición para resolverles cualquier duda referente a este o a cualquier otro asunto jurídico.